Pagarle a un proveedor que no existe es más fácil de lo que parece: una factura que se ve normal, una cuenta bancaria nueva y una transferencia que nadie revisa dos veces. Las empresas fantasma no solo piden crédito, también se disfrazan de proveedores. Acá te contamos cómo detectarlas antes de que la plata salga de tu cuenta 👻

Es una empresa que existe en el papel pero no presta servicios reales. Tiene RUT, razón social y a veces hasta sitio web, pero su objetivo es cobrar por trabajos que nunca se hicieron, emitir facturas falsas o desviar pagos. Puede venir desde fuera o, peor, ser creada por alguien de tu propio equipo para pagarse a sí mismo.

No todas las empresas nuevas son fantasma, pero las sociedades recién creadas con historial nulo merecen una revisión más profunda, sobre todo si ofrecen montos altos o condiciones demasiado buenas.
Verifica el domicilio de la empresa por RUT y compáralo con lo que aparece en su web y en sus facturas. Direcciones inexistentes, compartidas por muchas sociedades o que no calzan son una alerta clásica.
Si te piden pagar a una cuenta a nombre de otra persona o de otro RUT, detente y pregunta por qué. El titular de la cuenta debería ser el mismo que emite la factura.
Un “nuevo número de cuenta” que llega por email y con urgencia es uno de los fraudes más comunes. Confírmalo siempre por otro canal, con un contacto que ya conocías.
Facturas sin orden de compra, sin guía de despacho, sin contrato o por servicios que nadie en tu equipo pidió. Ojo: emitir o usar facturas falsas tiene consecuencias penales y tributarias.
Montos que se repiten, pagos duplicados, transferencias sin factura asociada o facturas que se pagan antes de su vencimiento sin explicación. Este control no se hace a mano una vez al año: con una conciliación bancaria automática, cada movimiento del banco se cruza con su factura electrónica y un pago sin respaldo salta a la vista antes de que se repita.

Y una vez dentro, ten a tus proveedores en un solo lugar: plazos, facturas y pagos. Tener visibilidad de los pagos a proveedores, con sus facturas pendientes y su historial en un mismo panel, hace mucho más difícil que un pago raro pase desapercibido. Para ordenar el proceso desde el inicio, revisa cómo hacer un buen onboarding de proveedores.
Avisa de inmediato a tu banco para intentar retener la transferencia, guarda facturas, correos y comprobantes, y presenta la denuncia ante la Fiscalía o la PDI. Si hubo facturas falsas, también puedes informar al SII. Después, revisa tu proceso de pagos para que no vuelva a pasar.
Una empresa que existe en el papel pero no presta servicios reales, creada para cobrar por trabajos que no se hicieron, emitir facturas falsas o desviar pagos.
Revisa que la empresa esté vigente, su giro, domicilio, socios, demandas y multas laborales. Todo eso se puede consultar a partir del RUT.
No cambies nada solo por correo. Confírmalo llamando a un contacto que ya conocías y verifica que la nueva cuenta esté a nombre del mismo RUT.
Idealmente de forma continua, conciliando cada pago con su factura. Así un pago sin respaldo se detecta antes de que se repita.
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