Revisar los antecedentes de tus proveedores es una medida clave para evitar riesgos financieros, legales y reputacionales. Estos antecedentes incluyen información legal, financiera y comercial que permite tomar decisiones más seguras al establecer relaciones de negocio. ⚠️
Tener claridad sobre el historial de un proveedor te permite anticipar problemas, negociar mejores condiciones y asegurar que cumpla con estándares legales y financieros. Esta validación es fundamental para mantener la continuidad operativa de tu empresa. 🔒
Si aún no tienes un estándar definido, revisa los criterios para evaluar proveedores y cómo ordenar el onboarding de proveedores desde el primer contacto.
No todos los antecedentes pesan lo mismo. Estas son las seis categorías que conviene revisar siempre, en este orden.
Causas civiles, penales y laborales vigentes o cerradas. Acá aparecen las señales más duras: un proveedor con juicios por incumplimiento de contrato o con demandas laborales acumuladas es un riesgo directo para tu operación. Puedes revisar el detalle en la consulta de causas del Poder Judicial.
Registros de morosidad, protestos, nivel de endeudamiento y comportamiento de pago. Sirven para responder una pregunta simple: ¿este proveedor tiene espalda para cumplir? Acá ayudan la deuda de una empresa y el Boletín Concursal, que muestra procesos de reorganización o liquidación.
Inicio de actividades, giro declarado, condición de emisor electrónico y estado de cumplimiento ante el SII. El Certificado de Cumplimiento Tributario del SII resume en una línea si el contribuyente está al día con tres obligaciones clave.
Años de operación, tamaño, capacidad instalada y comportamiento contractual previo. Si el proveedor trabaja con el Estado, su nota de comportamiento en Mercado Público es un dato objetivo y gratuito.
Certificaciones técnicas o de calidad, permisos sectoriales y cumplimiento laboral y previsional. Si el servicio se presta dentro de tus instalaciones, revisa además qué responsabilidades tiene la empresa principal en subcontratación: lo que no cumpla tu contratista puede terminar en tu escritorio.
Socios, representantes legales, participación en otras sociedades y beneficiario final. Complementa con referencias de clientes actuales: dos llamadas bien hechas valen más que diez formularios.
Verificar que la empresa cumpla compromisos contractuales y no tenga historial de prácticas fraudulentas.
Evaluar deudas, ingresos y comportamiento de pagos para asegurar su capacidad operativa.
Revisar cumplimiento tributario, inicio de actividades en el SII y si posee inhabilidades o sanciones.
Examinar su comportamiento contractual en Mercado Público y reputación en el mercado.
Detectar conexiones societarias sospechosas o empresas que operen informalmente o en zonas de riesgo.
Consulta en sitios como Mercado Público, SII, el Boletín Concursal, los registros de morosidad de las centrales de riesgo privadas y los registros judiciales.
Usa plataformas como Sheriff para obtener un análisis en segundos de más de 25 fuentes distintas.
Analiza documentos clave y contratos, y define políticas internas de validación de terceros. Si el contrato es grande, conviene escalar a una due diligence completa.
Evalúa comportamiento, cultura y cumplimiento directamente con el proveedor.
No basta con verificar una vez. Monitorea cambios relevantes como quiebras, juicios o nuevos socios.
Sheriff es una plataforma de evaluación de riesgo automatizada que permite:
Con Sheriff puedes proteger tu negocio en cada etapa del proceso comercial.
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Como mínimo: identificación de la empresa y de sus socios, inicio de actividades en el SII, estado de cumplimiento tributario, situación judicial, registros de morosidad y referencias de clientes. Si el servicio se presta en tus instalaciones, agrega cumplimiento laboral y previsional.
En fuentes oficiales: SII, Poder Judicial, Boletín Concursal de la Superir, Dirección del Trabajo, Tesorería General de la República y Mercado Público. A eso se suman los registros de morosidad de las centrales de riesgo privadas. Una plataforma de evaluación de riesgo consolida todo eso en una sola búsqueda.
No. Un proveedor aprobado hoy puede tener un juicio, una deuda o un cambio de socios en tres meses. Lo recomendable es monitoreo continuo con alertas, y una revisión formal al menos una vez al año o antes de cada renovación de contrato.
No lo descartes de inmediato: revisa cuántas son, si están vigentes y si hay condenas. Un caso aislado y antiguo no dice lo mismo que un patrón de incumplimiento. Lo crítico es cuando el proveedor trabaja bajo régimen de subcontratación, porque ahí tu empresa puede responder solidariamente.
No. Revisar antecedentes es la validación básica y recurrente de un tercero. La due diligence es un proceso más profundo, que se hace en operaciones grandes e incluye análisis financiero, legal y comercial en detalle.
Sí. Con el RUT ya puedes acceder a su situación tributaria básica, causas judiciales, procesos concursales y registros de morosidad. Es el punto de partida de cualquier validación.