Antes de cerrar un contrato importante o seleccionar a un proveedor estratégico, es vital mirar más allá de su presentación comercial. La situación judicial de una empresa es uno de los indicadores más honestos de su salud financiera y operativa. En esta guía, te enseñamos a navegar por la información pública para proteger tu negocio.
Contratar con una empresa que enfrenta múltiples litigios no es solo un riesgo reputacional; es un riesgo financiero. Un juicio puede derivar en el embargo de cuentas bancarias, la paralización de faenas o la incapacidad del proveedor para cumplir con sus entregas. Conocer esta información a tiempo te permite decidir si el nivel de riesgo es aceptable para tu organización.
No todos los litigios tienen el mismo impacto. Es importante categorizarlos para entender su gravedad:
Suelen estar relacionadas con incumplimientos de contratos, daños y perjuicios o disputas de propiedad. Indican conflictos con otros socios comerciales.
Acciones iniciadas por trabajadores (despidos injustificados, tutela de derechos, accidentes). Un volumen alto de estas demandas sugiere una gestión interna deficiente y riesgos ante la Dirección del Trabajo.
Iniciados generalmente por bancos o instituciones financieras para recuperar deudas morosas. Son una señal de alerta roja, ya que suelen anteceder a embargos.
Bajo la Ley N° 20.720, estos procesos indican que la empresa está en insolvencia y busca reorganizar sus deudas o liquidar sus bienes para pagar a los acreedores.
Aunque no siempre son "juicios" en tribunales ordinarios, las sanciones de entes reguladores (como la CMF o Sunafil en Perú) impactan directamente la caja de la empresa.
La fuente principal es el Poder Judicial (Pjud) a través de su Oficina Judicial Virtual. En ella, cualquier persona puede consultar causas utilizando el RUT de la empresa o su razón social en las oficinas de:
Al consultar una causa, tendrás acceso a datos clave para tu análisis:
No te dejes llevar solo por el número de causas; analiza el contexto:
Consultar manualmente el Poder Judicial para cada cliente o proveedor no solo es ineficiente, sino que deja espacio a errores críticos. En Sheriff, se elimina la carga operativa automatizando el monitoreo por ti. La plataforma vigila diariamente los registros legales y notifica mediante alertas preventivas ante cualquier nueva demanda o cambio de estado. Se convierte la data legal compleja en indicadores de riesgo accionables para decidir con total seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo revisar juicios de una empresa sin ser abogado?
Sí. En Chile, la información de los procesos judiciales es pública (salvo excepciones en familia o causas reservadas) y se puede consultar con el RUT de la empresa.
¿Las demandas laborales afectan la continuidad operativa?
Directamente. Pueden generar retenciones de fondos por parte de mandantes (Ley de Subcontratación) y multas que afecten la liquidez.
¿Qué diferencia hay entre cobranza y juicio civil?
La cobranza busca el pago de una deuda ya acreditada (como un pagaré o factura), mientras que el juicio civil suele discutir si existe o no una obligación de pago.
¿Qué son los procesos concursales?
Son procedimientos legales para empresas en crisis financiera que buscan evitar la quiebra (Reorganización) o cerrar ordenadamente (Liquidación).
¿Qué pasa si la empresa está en liquidación?
Significa que la empresa dejará de existir y sus activos se venderán para pagar deudas. No es recomendable iniciar nuevas relaciones comerciales con ella.